Este blog nace de la necesidad de recopilar las recetas que voy haciendo y el gusto de querer compartirlas con todo el mundo

lunes, 26 de octubre de 2015

PAN SIMIT TURCO (Y VIAJE A TURQUÍA II)

Si, lo conseguí!!!! después de 4 intentos.. lo importante es no darse por vencido!!! Cada vez que veo las fotos me acuerdo de lo crujientes que salieron, y el olor.. me parece olerlos por aquella calle de Estambul.. recién hechos en una panadería a 50 céntimos de euro cada uno (si es que llegaba)
Y es que hay cantidad de recetas de estos panes turcos, que se venden en carritos en cualquier esquina solos o con nutella. Es el tentempié de los turcos junto con el café, el té y las mazorcas asadas.
Ya dije en otro post que Turquía me dio bastante duro. Fue un choque demasiado fuerte del que no entendí el por qué hasta hace unos días. He viajado mucho...
sin embargo, y a pesar de haber estado en sitios diferentes, con culturas diferentes.. nunca había sentido rechazo y ansiedad como la que me provocó Estambul. Mi etnocentrismo tuvo la culpa: al estar en Europa -geográficamente hablando- y ver una de las ciudades más cosmopolitas por la diversidad de gente, de culturas, de edificios.. mi cabeza automáticamente empezó a comparar la forma de vida en Estambul con la que llevamos en el resto de Europa. Craso error: todo me parecía fatal.
Así que no sólo me he reconciliado con Turquía sino que pido perdón por haberlo visto desde mis circunstancias, y no desde las suyas.
Aunque tengo que decir que se me quitó todo en nuestro viaje a Éfeso, a la Casa de la Virgen María.
Se dice que después de la muerte de Jesús en la Cruz, el apóstol San Juan se la llevó con ella a Éfeso y estuvo por un período de 9 años.
Es un lugar de peregrinación para los católicos casi tan importante como Fátima en Portugal. Aquí está la pequeña casa de la Virgen, un lugar para dejar peticiones, velas, una fuente para llevarse agua (aún la tengo)
Y las ruinas de Éfeso, Patrimonio de la Humanidad. Era una de las doce ciudades Jónicas a orillas del Mar Egeo fundada en el siglo IX a.C
Básicamente está todo en el suelo por los sucesivos terremotos que desde entonces ha venido sufriendo esta zona, cosa que entendemos perfectamente porque estuvimos una noche y nos tocó un buen temblor, así que si la estadística no falla.. tienen terremotos frecuentemente.
Y como no podía ser menos.. aqui mi Fa en la tumba de San Juan Evangelista.
Estambul es caótico, rápido pero a la vez lento, masificado y los hombres aún acarrean reminiscencias del estilo -un poco tosco- de los antiguos otomanos. Éfeso es.. la otra cara de Turquía: alegre, dicharachera, relajada y todos con una sonrisa debajo del prominente bigote. Es lo que tiene estar cerca de la Virgen :P

Ingredientes:
3 tazas de harina de fuerza
2 cucharadas de sal
1 cucharada de levadura seca
3 cucharadas de aceite
1 taza de agua templada
Para bañar los simit
4 cucharadas de melaza
1 taza de agua
Sésamo

Preparación:
En un bol ponemos la harina y la sal, removemos y hacemos un hueco en el centro donde echamos la levadura seca.
Añadimos la mitad del agua templada y movemos bien que se disuelva la levadura. Echamos el aceite en el centro y seguimos amasando incorporando harina de los lados.
Añadimos el resto del agua y amasamos hasta tener una bola de masa que se despegue de las manos.
Dejamos reposar con papel film por encima en un bol hasta que doble su tamaño.
Sacamos la masa del bol, la cortamos en pedazos más o menos iguales y estiramos cada pedazo en un rulo alargado, lo unís por los extremos y lo giráis como haciendo una trenza de dos. Para ver la técnica de cómo se enrollan podéis verla aquí. Es importante que selléis bien cuando unáis los extremos para que al levar no se abran, y además, es muy importante que los aros os salgan con un buen agujero en el centro, como los que véis en las fotos de abajo, porque al levar después y en el horno se van haciendo más pequeños y lo típico es que salgan con forma de rosca, bien abiertos por el centro, así que no tengáis miedo en estirar bien los rulos.
Una vez que hayáis hecho los rulos ponéis en un bol 1 taza de agua y 4 cucharadas de melaza (no vale miel, que se pega y cambia el sabor) y bañáis los simit, los sacáis y los rebozáis en un plato con sésamo.
Los dejamos sobre papel de hornear en las bandejas que doblen el volumen durante una hora tapados con un paño y después de ese tiempo los llevamos a horno precalentado rejilla central durante 25 minutos a 200ºC/440F calor arriba y abajo.
Nota: si se os doran mucho tapad con un papel de alumino por encima o poned una bandeja en la rejilla de arriba.

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