Este blog nace de la necesidad de recopilar las recetas que voy haciendo y el gusto de querer compartirlas con todo el mundo

sábado, 9 de mayo de 2015

TARTA DE ZANAHORIA CON COBERTURA DE MANTEQUILLA (CARROT CAKE & BUTTERCREAM)


Mi madre está jubilada. Jubilada y feliz gracias a Dios.
Y ahora que tiene tiempo y no tiene nietos (eso nos lo dice con mirada penetrante) está más ocupada que nunca: gimnasia, senderismo, coro parroquial, quedada con las amigas de toda la vida..
Hace algunos domingos los del coro de la parroquia de San Pedro se fueron a celebrar la fiesta del Rocío en el Rebolledo, y allá que se fueron de peregrinación a cantar, a comer y a pasárselo bien.
Y como todos llevaban algo.. nosotras pusimos nuestro granito de arena: una empanada de pisto con la receta de las empanadillas que podéis ver aquí y esta tarta de zanahoria.
Personalmente me gustan más las coberturas de queso y mantequilla porque no son tan dulces, pero como iban a estar de caminata e iban a dejar la comida sin refrigerar durante unas horas, decidí que mejor mantequilla y azúcar, sólo que las capas las hice más finas para que no resultase empalagoso.
Y parece que dio resultado porque mi madre vino encantada y pidiéndome la receta para algunas de sus compañeras;  y como lo prometido es deuda, aquí tienes Ana Piedad, espero que te guste la receta, y si tienes alguna duda, ya sabes, al whatsapp del coro parroquial!
La receta del bizcocho es de Catalina de "Cocina con catalina". Os pongo su receta aquí para que veáis la original, y su blog, que es estupendo.
La manera de hacerlo es muy parecida, pero yo separo las claras de las yemas, así me aseguro de montarlo bien. Para las no iniciadas os recomiendo hacerlo así porque cuando montamos yemas y claras juntas con el azúcar necesitamos más tiempo para conseguir que la preparación doble el volumen, y -seamos sinceras- las que iniciáis en esto a veces os quedáis cortas de tiempo.

Ingredientes (yo doblé las cantidades para conseguir 2 bizcochos que dividí en 4)

3 zanahorias medianas ralladas
100 gramos de nueces troceadas
120 gramos de azúcar moreno
1 sobre de levadura química
3 huevos XL
100 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
160 gramos de harina
1 cucharadita de canela en polvo
1/2 cucharadita de jengibre en polvo
1 cucharadita de bicarbonato
Una pizca de sal
1 cucharadita de extracto de vainilla

Para la cobertura de mantequilla:
250 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
200 gramos de azúcar glass, azúcar en polvo (icing sugar)
Unas gotas de extracto de vainilla

Preparación:

Precalentamos el horno a 180ºC/356F

En un bol batimos las yemas con el azúcar hasta que blanqueen y doblen el volumen. Añadimos la mantequilla poco a poco sin dejar de batir.
Echamos el jengibre, la vainilla y la canela.
Añadimos la harina con el bicarbonato y la levadura tamizados y mezclamos bien con una espátula para que no se baje la mezcla.
Montamos las claras a punto de nieve con la pizca de sal e incorporamos con movimientos envolventes.
Terminamos agregando las nueces y las zanahorias ralladas. Mezclamos y ponemos en un molde de tarta en el horno durante 35-40 minutos.
Enfriar completamente antes de cortar los bizcochos en dos.
Nota: Cada uno conoce su horno. El mío tiene la particularidad de quemar todo bizcocho que suba de 170ºC así que yo lo puse durante 40 minutos a 170ºC calor abajo y los últimos 10 minutos arriba y abajo.
Si se os suele quemar por abajo, probad a poner el horno a 170ºC

Para la cobertura:
En un bol ponemos la vainilla y la mantequilla en dados, batimos un poco y añadimos el azúcar en polvo hasta obtener una crema. Dejamos enfriar en la nevera unos 10 minutos.
Repartimos por las capas del bizcocho y terminamos cubriendo la tarta.
Dejamos refrigerar al menos 2 horas.
Las letras las hice con crema de mantequilla que tení del color de las zanahorias y lo puse en una manga pastelera con una boquilla fina.

Para hacer las zanahorias:
Fondant (yo usé uno blanco y lo teñí de naranja y verde)
Cogemos una bola de fondant naranja y le damos forma de rulo dejando una punta más fina que la otra.
Por la parte más gruesa hacemos un agujerito.
Cogemos una bolita más pequeña de fondant verde, la aplastamos un poco y le hacemos unos cortes por un lado. Por el otro lado pintamos con un poco de agua y lo metemos en el agujerito del rulo.
Con una esteca hacemos unos cortes en la zanahoria para darle más realismo.

STROGONOFF DE POLLO


Me encanta cocinar, me relaja.. y me gusta tanto cocinar como bucear por internet o libros en busca de nuevas recetas.
Los que me conocen saben que leer es mi pasión. Devoro libros más rápido de lo que me comería una tarta de chocolate. Creo que hasta los prefiero por encima de las tartas (si son buenos)
Esta receta la encontré en un libro de recetas que me regaló la prima de mi madre. La receta original era con trozos de ternera, pero en el momento en que quise hacerla no tenía, así que recurrí al pollo.
Que me perdonen los puritanos si la receta no es exactamente como sería un strogonoff, pero en mi defensa diré que la he copiado fielmente - a excepción de la tapa de vacuno- del libro "La cocina paso a paso 2" Editorial Sarpe

Ingredientes para 6 personas:

700 gramos de pollo cortado en dados
1 cucharadita de pimienta negra
2 cebollas medianas
175 gramos de champiñones pequeños
50 gramos de mantequilla sin sal
1 cucharada de harina
1 cucharada de tomate frito
1 cucharadita de mostaza (opcional)
250 mililitros de caldo de pollo/carne
Sal
150 mililitros de nata agria

Preparación:

Salpimentamos el pollo.
Pelamos las cebollas y las cortamos muy finas. Limpiamos los champiñones y los cortamos finamente.
Calentamos la mantequilla en una sartén ancha a fuego bajo y freímos la cebolla; echamos el pollo, subimos el fuego y la freímos hasta que se haga por todos lados.
Echamos la harina, revolvemos un minuto y agregamos el tomate frito y la mostaza. Damos unas vueltas y añadimos el caldo. Rectificamos de sal
Cuando rompa el hervor tapamos la sartén, bajamos el fuego y guisamos lentamente 20 minutos.
Faltando 5 minutos echamos los champiñones.
Cuando esté listo apartamos, añadimos la nata por encima y dejamos unos minutos.
Servimos con arroz o pasta.

PAN MILAGRO (EN PIREX Y SIN PRECALENTAR EL HORNO)


Os gusta el pan??? Pues aquí tenéis uno súper sencillo!!!! 
 Se amasa una vez, no se deja levar y va al horno metido en un recipiente con tapa apto para horno.
 Nos ha encantado, la costra crujiente y una miga muy suave, aunque no ha durado nada, ya que lo hemos repartido entre algunas vecinas para que lo probasen.
 Y es que es muy cómodo de hacer, perfecto para principiantes.
 Si lo hacéis con harina de pan sin gluten o alguna harina sin gluten como la de garbanzos debe quedar muy bien también.
 Sólo he cometido un fallo: no pinté bien con aceite el molde donde puse el pan y se pegó en el fondo. A la hora de sacarlo me ha costado un poco porque hay que sacarlo del molde en caliente para que no sude dentro.

Ingredientes:

310 gramos de harina de fuerza
175 mililitros de agua templada
20 mililitros de aceite de oliva
15 gramos de levadura fresca de panadero
8 gramos de sal

Preparación:

Ponemos la harina en un bol y desmigamos la levadura por encima.
Añadimos el agua templada y el aceite y mezclamos. Cuando esté bien amasado añadimos la sal y seguimos amasando hasta conseguir una masa lisa y elástica. Formamos una bola.
Pintamos la bola con aceite.
Pintamos bien con aceite por todos lados la fuente apta para horno en la que vayamos a meter la masa; tiene que tener tapa.
Ponemos la masa y le hacemos unos cortes con un cuchillo, que sean un poco profundos (yo los hice en forma de cuadrado)
Ponemos la tapa encima y llevamos al horno FRIO (NO tiene que estar precalentado) durante 40 minutos a 220ºC/428F
Pasado este tiempo lo sacamos y desmoldamos con cuidado. Dejamos enfriar completamente para que la miga se asiente.... y a disfrutar!!!!

GALLETAS ESPIRAL CON CHOCOLATE Y VAINILLA (SIN HUEVO)


Hoy os presento estas galletas en espiral para el café o el té.
 Son muy sencillas. La base es la receta de galletas búho, pero en lugar de añadirle cardamomo, las hice con vainilla y cacao puro en polvo.
 Son una delicia y salen muchísimas. Podéis hacer la masa, enrollarla y precortarla, meterla en el congelador e ir sacando en el momento que queráis galletas recién horneadas. Perfectas!


Ingredientes:


390 gramos de harina (3 tazas y 1/2)340 gramos de mantequilla sin sal a temperatura ambiente. Mantequilla y no margarina, porque necesitamos que se endurezca. (1 taza y 1/2170 gramos de azúcar en polvo, azúcar glass (1 taza y 1/2)2 cucharadas de harina de maíz (Maizena)2 cucharadas de cacao puro en polvo sin azúcar
1 cucharadita de sal2 cucharaditas de extracto de vainilla


Preparación:

En un bol ponemos la mantequilla a temperatura ambiente cortada en trozos, el extracto de vainilla y la sal y batimos un poco. Echamos el azúcar. Batimos con unas varillas con cuidado de que el azúcar no salga disparado por todos lados hasta que esté todo bien incorporado.
En otro bol pasamos por un colador la harina de trigo, la maizena y mezclamos.
En el bol de la mantequilla vamos incorporando poco a poco las harinas y vamos amasando hasta que esté todo integrado. Tened cuidado de no amasar demasiado para que la mantequilla no se derrita.
Hacemos una bola, la dividimos en dos partes iguales y a una de ellas le echamos el cacao en polvo. Amasamos hasta tener una masa de color chocolate uniforme.
 Las envolvemos por separado en papel film transparente y las dejamos en la nevera 1 hora que se endurezcan un poco.
Pasado este tiempo sacamos las masas:
Primero estiramos la masa blanca con un rodillo entre dos papeles de hornear hasta que tenga medio centímetro de grosor. 
Después estiramos la masa con chocolate de la misma manera y la ponemos encima de la masa blanca.
 No os preocupéis si una queda más larga o ancha que la otra.
Una vez que tengamos una masa encima de la otra las enrollamos juntas como en la foto de abajo.
Hacemos un rollo y lo envolvemos en papel film. Llevamos a la nevera una hora y luego cortamos con un cuchillo rodajas de 1 centímetro de grosor.

Llevamos a horno precalentado a 180ºC/356F durante 20 minutos o hasta que veamos que se empiezan a dorar por los bordes. Sacamos a una rejilla y dejamos enfriar completamente.

Nota: os recomiendo que después de cada paso metáis las masas en la nevera unos 15-20 minutos para que no se os rompan y las podáis trabajar con facilidad. Yo las iba metiendo después de estirar una, luego la otra, luego las sacaba y las enrollaba.. y así.

PENCAS DE ACELGA EN SALSA DE ALMENDRAS

El miércoles vinieron a comer a casa unas amigas de mi madre: Belmary y Tinín, y cómo no.. cuando es día "de fiesta" cocina la menda. 
 Pero, aunque siempre trato de tener bastantes cosas adelantadas en la cocina, termino por perderme parte de las conversaciones y la juerga porque estoy vigilando la paella o salteando algo.
Así que esta vez metí un pollo al horno, puse unas patatas y unos calabacines a la parrilla y preparé unas pencas de acelga como entrante.
Tengo que decir que les encantaron y no sobró nada; y es que esta receta es estupenda. Las pencas son los tallos blancos de las acelgas, que mucha gente tira porque no sabe qué hacer con ellos. Una manera es rebozados en harina y huevo, y si le ponéis esta salsita ya coronáis el plato.

Ingredientes:

6 tallos de acelga (la parte blanca)
8 cucharadas de harina 
2 huevos
Sal

Para la salsa de almendras:
40 gramos de almendras crudas
1 huevo duro
3 cucharadas de aceite de oliva
1 diente de ajo
1/2 cebolla no muy grande
Una pizca de sal
Una pizca de pimienta negra
Una cucharadita de pimentón dulce
250 mililitros de agua (un vaso)
Perejil

Preparación:
Lavar los tallos de las acelgas y quitar las hebras: las cogemos de los extremos y cortamos con un cuchillito. Saldrán unas hebras de las que tiraremos hacia abajo.
Las ponemos en abundante agua a cocer con sal hasta que al pincharlas estén hechas pero no blandas. Las sacamos, las escurrimos y las secamos bien.
Pasamos las pencas por harina y luego por huevo y las ponemos en una sartén con bastante aceite para freírlas. Retirarlas cuando estén doradas. Sacamos y dejamos sobre un papel absorbente. 
Reservamos en una fuente como la de la foto.
Hacemos la salsa:
Picamos las almendras con la sal en un mortero (yo usé la picadora) y mezclamos con la yema del huevo duro. 
En una sartén ponemos las 3 cucharadas de aceite y echamos el ajo que se dore. Sacamos el ajo y lo añadimos a las almendras y la yema y machacamos bien hasta tener una pasta.
En el aceite ponemos la cebolla muy picadita y cuando esté transparente añadimos el pimentón, damos unas vueltas y rápidamente incorporamos el agua.
Cuando rompa a hervir añadimos el majado que teníamos en el mortero y dejamos que espese un poco.
Ponemos la salsa sobre las pencas y decoramos con perejil (opcional)
Nota: si espesa mucho añadís agua. 

viernes, 8 de mayo de 2015

POLLO EN SALSA DE YOGUR Y CHUTNEY DE REMOLACHA


Y vamos con recetas sanas, fáciles y perfectas para compartir al aire libre.
 En este caso os traigo un pollo macerado en salsa de yogur y menta con un chutney de remolacha.
 Chutney es una conserva hecha con frutas o verduras cocidas con vinagre y especias, además de azúcar.
El chutney se puede envasar en tarros esterilizados y aguanta perfectamente varios meses al vacío.

Ingredientes para 4 personas:

Para el pollo en salsa de yogur:
500 gramos de pollo, pechuga o muslo deshuesado cortado en dados más o menos gruesos.
1 yogur natural
Un buen puñado de menta fresca
Zumo de un limón
1 cucharada de jengibre fresco rallado
1 cucharada de azúcar moreno
1 cucharadita de sal
8 pinchos de brocheta (preferiblemente de madera)

Para el chutney de remolacha (salen 3 botes)
800 gramos de remolacha cocida y picada
300 gramos de manzanas peladas y picadas
2 cebollas grandes picadas
3 dientes de ajo picados
100 gramos de pasas sultanas
500 mililitros de vinagre blanco
2 cucharaditas de sal
1 pizca de comino

Preparación:

Para el pollo: En una picadora ponemos el yogur, el limón, el jengibre, el azúcar moreno y la sal y batimos todo bien. Añadimos la menta y damos unos golpes para que se rompan las hojas y se mezclen, pero que no se haga puré (si no tenéis picadora batís todo menos la menta y la añadís en el último momento muy picada)
Ponemos la mezcla en un bol y echamos los pedazos de pollo. Removemos para cubrir todos los trozos y dejamos toda la noche o al menos dos horas.
Remojamos las brochetas en agua durante 10 minutos.
En una parrilla o sartén ponemos unas gotas de aceite y ponemos a fuego medio-alto.
Insertamos los dados de pollo en las brochetas y las ponemos en la parrilla cocinando 5 minutos por cada lado hasta que el pollo esté bien hecho y dorado.

Para el chutney de remolacha:

En una cacerola alta ponemos las cebollas muy picadas con un poco de vinagre y las cocinamos unos minutos; añadimos la remolacha picada, las manzanas, el comino, el ajo y las pasas y cocinamos hasta que esté todo blando.
Añadimos el resto del vinagre, la sal y el azúcar y lo dejamos cocer a fuego medio-bajo durante 40 minutos removiendo de vez en cuando.
Ponemos la remolacha en botes esterilizados mientras el chutney está caliente hasta que falte un centímetro hasta el borde y tapamos.
Acompañamos de puré de patata o patatas asadas.

BIZCOCHO DE REMOLACHA (PASO A PASO)


Bueno, definitivamente he encontrado un bizcocho favorito: el de remolacha.
Si, no pongáis cara de asco que no sabe a remolacha, sin embargo le da un color y una humedad estupendas.
Está a medio camino de un brownie y un bizcocho por la humedad, y el sabor.. tenéis que probarlo.
Las posibilidades son infinitas: bizcochos, muffins, magdalenas o cake pops.
Con esta remolacha ENORME que me regaló Catalina de Cocina con catalina hice varios bizcochos, un chutney de remolacha.. imaginación al poder.

Ingredientes:
250 gramos de remolacha cocida
3 huevos grandes
200 mililitros de aceite
1 cucharadita de extracto de vainilla
60 gramos de cacao en polvo sin azúcar
180 gramos de harina
2 cucharaditas de levadura en polvo
250 gramos de azúcar en polvo
1 pizca de sal

Preparación:

Primero vamos a cocer la remolacha: la cepillamos bien bajo el agua para quitarle toda la tierra posible.
La ponemos en una olla tapada con agua (agua hasta la mitad o 3/4 de la olla) y la dejamos que se haga. Sacamos y quitamos la piel, que saldrá súper fácil.
También podéis pelarla, cortarla en cuartos y proceder de la misma manera, se hará antes y no pierde color. Yo lo hice así la segunda vez y salió perfecto.
En una batidora ponemos la remolacha y los huevos de uno en uno y le damos que lo bata todo. Añadimos la vainilla y el aceite en hilo hasta que la mezcla emulsione y quede suave.
En un bol ponemos la harina, el cacao, la sal, la levadura y el azúcar todo bien tamizado y añadimos la mezcla de la batidora.
Mezclamos bien que quede una masa homogénea y lo ponemos en un molde de bizcocho.
Llevamos a horno precalentado a 170ºC/325ºF durante 35-40 minutos hasta que al pinchar con un palillo éste salga limpio.
Sacamos, enfriamos y desmoldamos.

Nota: otra versión es ponerlo en papeles de magdalenas o muffins y procedemos de la misma forma, sólo que antes de meterlas en el horno a 200ºC/392F durante 10-12 minutos las meteremos en la nevera 20 minutos.
 Si os sobra bizcocho, se os rompe o simplemente queréis hacer algo diferente podéis hacer estos cake balls. La receta aquí