Este blog nace de la necesidad de recopilar las recetas que voy haciendo y el gusto de querer compartirlas con todo el mundo

viernes, 29 de mayo de 2015

CROISSANTS (RICHARD BERTINET)

Os presento mi gran obra maestra. Qué gozo y qué placer!
Tengo que decir que intenté la receta varias veces, creo que tres, y menos mal que no me dí por vencida porque el resultado ha sido estupendo.
 Hace tiempo oí una charla sobre querer dar fruto, y decía que dar frutos y obtener resultados no tenían por qué ir de la mano, y con esta receta lo he entendido perfectamente.
 Los frutos externos no siempre dependen de nosotros ya que hay factores que pueden arruinar esos frutos, como no tener bien la receta; por más que uno intente que salga, si las cantidades están equivocadas, lo más probable es que el final sea un desastre.
Sin embargo los internos sí dependen en todo de nosotros mismos. Es ahí donde tenemos que perseverar.
Puede ocurrir -como en esta receta - que el resultado cada vez que la hacía no era el esperado, sin embargo a fuerza de repetir y empezar de nuevo, el hábito en mi interior crecía.
 Varios fracasos no dan un éxito, pero en cada acto fallido se van sumando los esfuerzos anteriores hasta que al final se obtiene un resultado, que es la coronación exterior de los intentos que se hacen.
 El intento es lo que da fruto, aunque no se vea en el resultado cada vez;  por eso no hay que desanimarse nunca, lo importante es que uno persevere internamente, ya que es lo único que depende de nosotros al cien por cien, y si finalmente no obtenéis un resultado (un final visible exitoso), no os frustréis: habréis hecho todo lo que estaba en vuestra mano para intentar alcanzarlo, y ya el resto es cosa de la naturaleza..

La verdad es que es una reflexión demasiado buena como para limitarla a una receta y no ponerla en práctica para la vida, no creéis?

Ingredientes (salen entre 20-24 croissants de tamaño mediano)
Para la masa:
500 gramos de harina de fuerza
20 gramos de levadura fresca de panadero
10 gramos de sal
50 gramos de azúcar
1 huevo grande (L)
125 gramos de leche fría
125 gramos de agua
Para los plegados:
200 gramos de mantequilla
Para antes de hornear:
1 huevo batido para pintar

Preparación:
Es importante que todos los ingredientes estén a la misma temperatura, por eso sacaremos la mantequilla una hora antes de empezar a hacer la receta.
Templamos el agua y diluímos dentro la levadura.
En un bol ponemos la harina con la sal y el azúcar y movemos bien. Añadimos el agua con la levadura, la leche y el huevo batido y amasamos todo bien hasta tener una masa lisa y elástica.
No añadáis más harina, a fuerza de amasar se irá despegando la masa de la encimera y de vuestras manos, es cuestión de paciencia y de amasar al menos durante 10 minutos.

Os dejo un vídeo de Richard Bertinet metiendo la mantequilla dentro de la masa (la receta no es la misma porque está haciendo masa hojaldrada pero no para croissants, pero la técnica de amasado es la misma)
El vídeo está en inglés, pero os dejo la explicación en español y sobretodo ir viendo el vídeo, que vale más que mil palabras.
Tenemos la masa en la nevera y le hemos hecho un corte en forma de X
Pasado este tiempo veremos que la masa ha subido y está suave. En este momento tenemos que ver que la mantequilla y la masa tengan la misma consistencia: esto es muy importante: la mantequilla ha estado fuera una hora, por lo que estará un poco blanda pero fría y la masa que ha reposado en la nevera estará más o menos igual.
Ahora vamos a abrir la mantequilla, ponemos un papel de horno encima y la vamos a golpear con el rodillo de cocina desde el centro hacia los lados hasta obtener un rectángulo de medio centímetro de grosor más o menos.
Vamos a meter la mantequilla dentro de la masa: como habrá subido, la aplanamos un poco para sacarle el aire, y estiramos los 4 cortes que habíamos hecho, teniendo cuidado de dejar en el centro un bultito de masa y estirad como en forma de cruz.
Estiramos hasta poder poner la mantequilla encima y con los lados de la masa la tapamos: es importante que tapemos el lado de arriba y el de abajo y presionemos y luego el de la izquierda y la derecha y presionemos. Por que? porque si lo tapamos, por ejemplo, como las agujas del reloj, al estirar la masa luego con el rodillo se nos puede abrir por algún lado: si tapamos arriba y abajo primero, esas aberturas quedarán debajo de las de izquierda y derecha y al estirar hacia arriba y abajo no se abrirán. Parece una tontería pero creedme que es esencial. En el vídeo Richard primero tapa un lado y luego otro y luego arriba y abajo, pero si os fijáis es porque va girando la masa para que no se pegue abajo cuando presiona y al final quedan los dos últimos pliegues a los lados.
Ahora la mantequilla está dentro y vamos a estirar poniendo un poco de harina abajo y vamos a estirar la masa unos 40 centímetros de largo.
Empezad estirando con el rodillo desde abajo hacia arriba: no desde el centro hacia abajo y desde el centro hacia arriba: desde abajo hacia arriba y sin presionar, porque lo que queremos es que se hagan capas de masa y mantequilla, y no que la mantequilla se funda en la masa.
Mientras estiramos movemos la masa para que no se pegue.
cuando tengamos los 40 centímetros a lo largo giramos la masa y empezamos con los plegados:
 Doblamos un lado hasta la mitad y el otro lado por encima, ése es el primer plegado. Dejamos descansar la masa en el frigorífico unos 20 minutos para que la mantequilla se vuelva a endurecer. Es muy importante que durante el proceso se trabaje rápido y se meta la masa en la nevera para que la mantequilla no se derrita.
Sacamos de la nevera, estiramos otra vez si apretar hasta tener otro rectángulo y doblamos la masa esta vez en 4 como en el vídeo.
Dejamos descansar la masa de nuevo y hacemos otros dos plegados más como el último y ya estará la masa lista para estirar y hacer los croissants.
Nota: como la masa lleva levadura se hincha. Es importante que antes de meterle la mantequilla la golpeéis un poco sin que pierda la forma, por qué? porque para los no iniciados como yo, cuando estéis metiendo la mantequilla empezará a desgasificarse la masa y saldrán bolitas de aire por las que se saldrá la mantequilla y arruinará todo el proceso.
Otra cosa súper importante: no dejéis descansar la masa en la nevera hasta que hayáis integrado bien la mantequilla en la masa. Sin apretar, estirando de abajo hacia arriba y luego girando la masa y otra vez. No es suficiente con que la mantequilla se rompa y se haga como unas pelotitas. Eso no está bien integrado y cuando dejéis la masa descansar se abrirá y no podréis amasar de nuevo porque os llevaréis la mantequilla con el rodillo, así que antes de dejar descansar la masa en la nevera por primera después de meter la mantequilla aseguráos de que está bien integrada y no en trocitos. Esto es a fuerza de estirar SIN APRETAR y de doblar como un libro primero de un lado y luego de otro.
Ahora vamos a hacer los croissants:
Estiramos la masa por última vez, de nuevo sin presionar para que las capas no se fundan.
 Con un cuchillo afilado dividimos la masa por la mitad a lo largo y de cada mitad hacemos triángulos
 A cada triángulo le hacemos un corte en el medio de dos centrímetros más o menos. Esto lo hacemos para que cuando enrollemos el croissant se abra un poco y no quede pequeñito y apelotonado.
 enrollamos el croissant desde la parte ancha, la que tiene el corte en el medio y vamos enrollando hacia la punta: las palmas de la mano cada una en cada lado del corte y a la vez que enrollamos hacia la punta vamos abriendo un poco las manos hacia afuera para estirar un poco el croissant.
 Ponemos sobre papel de horno y dejamos levar una hora más fuera de la nevera.
Pintamos con huevo batido antes de meterlos en el horno precalentado calor arriba y abajo a 220ºC durante 18-20 minutos hasta que se doren. Sacamos y dejamos enfriar sobre una rejilla.


jueves, 28 de mayo de 2015

MAGDALENAS (CON OPCIÓN DE RELLENO DE MERMELADA DE FRESAS)


Hola de nuevo! hoy os traigo unas magdalenas rellenas de mermelada de fresas casera. Buenísmas, sencillísimas y que podéis hacer en cantidades industriales. Las metéis en una bolsa y al congelador o en una lata metálica duran perfectas 4 ó 5 días.
 Éstas se las ha comido mi madre. Le encanta desayunar algún bizcocho casero; lo mete en el café con leche y es feliz. Pero la tengo mal acostumbrada, y es que cuando se acaba siempre me dice.. Ana.. no queda más bizcocho para mañana?
 Es tan agradecida con todo lo que hago (y tan poco objetiva) que siempre estoy buscando recetas o tuneando las que veo para dárselas a probar.
Yo creo que si le pongo una piedra entre dos trozos de pan me diría: "¿parece que te ha quedado un poco duro?"  jajajajajajajaaja mi madre es UN SOL.
Gracias a Dios que me mandó la mejor!

Ingredientes para 14 magdalenas:

2 huevos grandes ( si los ponéis medianos 3)
85 mililitros de aceite (yo le puse de girasol)
85 mililitros de leche
125 gramos de azúcar (si las rellenáis de mermelada poned 100 gramos)
1/2 sobre de levadura química (levadura Royal)
185 gramos de harina normal de trigo o para bizcochos (harina de todo uso)
Unas gotas de esencia de vainilla, o ralladura de naranja o limón, o una pizca de canela (al gusto)
1/2 cucharadita de sal
Para el relleno:
Mermelada de fresas (receta pinchad aquí)

Preparación:
En un bol batimos los huevos con el azúcar hasta que blanqueen y quede un puré espeso. Este paso es muy importante si queremos unas magdalenas esponjosas.
Sin dejar de batir añadimos el aceite poco a poco en hilo y después la leche con la esencia de la misma manera.
Mezclamos la harina con la levadura y la sal y la tamizamos. La vamos añadiendo poco a poco ahora con una espátula con movimientos envolventes hasta que quede todo bien mezclado.
Ponemos los papeles de magdalenas dentro de las flaneras o moldes de aluminio o silicona , llenamos 1/3 del papel, echamos una cucharadita de mermelada de fresas y rellenamos hasta casi el borde con más mezcla.
Dejamos en la nevera 30 minutos (es opcional, pero si lo hacéis el cambio de frío-calor hace que suban mucho mejor) Sacamos y espolvoreamos con un poco de azúcar en el centro.
Lo metemos en horno precalentado a 200ºC/392F calor arriba y abajo durante 12-15 minutos hasta que al pinchar con un palito, éste salga limpio.

Nota: os aconsejo que pongáis los papeles de magdalenas en un molde para magdalenas de estos de aluminio, o flaneras de alumino o silicona para que al hornearse no se abran y se derramen sino que suban bien.

POLOS DE CHOCOLATE (INCLUYE RECETA TAMBIÉN SIN GLUTEN Y SIN AZÚCAR)

Ya llega el verano; hace calor y van apeteciendo los helados. El calor del verano y el calor de las últimas elecciones, que han estado moviditas en España.
 Tenemos por delante meses para ver cómo van a ir yendo las cosas. Incertidumbre que se transforma en temor, desconfianza, escepticismo...todos mirando cómo nos irá a cada uno. Somos humanos, no podemos evitar ese sentimiento egoísta.
Aunque podemos cambiarlo: yo espero sinceramente que los gobernantes, los nuevos y los viejos, se pongan en desacuerdo. Si, leéis bien, en DESACUERDO. Porque está visto que ponerse de acuerdo es para chupar todos del mismo bote, y el bote ni es tan grande ni da para tantos.
Así que desde la incertidumbre pero desde el total desprendimiento espero que a la clase política les haya llegado el clamor del pueblo, harto de corruptelas, de amiguismos, de puertas giratorias y de dejar que los bancos ahoguen a las familias por el resto de sus vidas.
Y mientras tanto, aquí una receta buena y muy muy barata para quienes aún este verano no podrán comprar helados a sus hijos porque son un lujo.

Ingredientes para 12 polos de 100 gramos aproximadamente:

Es un helado cremoso que cristaliza muy poco así que tiene muchísimo sabor. Más abajo, en las notas podéis leer dónde comprar las poleras o cómo hacerlos sin ellas.
Voy a poner las medidas en gramos para los que usen nuestro sistema y entre paréntesis para los que no tengan báscula de cocina y más abajo las medidas americanas en tazas.

350 mililitros de leche entera (1 vaso y medio)
300 mililitros de nata para montar al 35% de materia grasa  (1 vaso y menos de la mitad de otro)
15 gramos (1 cucharada colmada) de harina fina de maíz MAIZENA
125 gramos de azúcar (1/2 vaso)
50 gramos de cacao en polvo sin azúcar, yo usé VALOR (aproximadamente 3 cucharadas soperas. Si no tenéis cacao en polvo sin azúcar podéis sustituir por 4 cucharadas de nesquik u otra marca blanca de cacao)
1 pizca de sal

Para medidas americanas:
1 taza y 1/2 de leche entera (no descremada)
1 taza y 1/4 de crema de leche
1 cucharada de harina fina de maíz MAIZENA (de la que sirve para espesar)
1/2 taza de azúcar
3 cucharadas de cacao en polvo sin azúcar
1 pizca de sal

Preparación:

En una cacerola ponemos la leche junto con la nata y la harina de maíz y movemos bien para que se disuelva EN FRIO. (si lo ponéis en caliente la harina se hará grumos)
Añadimos la pizca de sal, el azúcar y el cacao y lo ponemos al fuego sin dejar de remover.
Dejamos en el fuego hasta que veamos que espesa un poco (8 minutos), probamos si está bien de azúcar y retiramos.
Ponemos en las poleras, dejamos que temple un poco y lo llevamos al congelador 6-8 horas.

Notas:
Si en lugar de cacao sin azúcar usáis nesquik o parecidos os recomiendo no echar tanta cantidad de azúcar, y una vez que esté espesando probáis y le echáis más al gusto.

También podéis hacerlos con frutas: en lugar de ponerle cacao y leche entera ponéis 350 gramos de puré de frutas (plátano, o batís unas fresas y las coláis, melón...)

Para los celíacos solamente tenéis que verificar que el cacao  sea sin gluten, y para los diabéticos usad cacao en polvo sin azúcar VALOR y en lugar de echar azúcar, una vez espesada la mezcla, añadís edulcorante al gusto.

Las poleras las compré en PRIMARK por 2 euros. También las venden en los chinos, aunque otra opción sería usar vasitos de plástico y una vez templada la mezcla ponerlos en los vasitos, llevar al congelador durante una hora y entonces ponerles unos palos de madera o plástico (también de los chinos) o incluso meterles una cucharilla de café y meter a congelar de nuevo.
Si los ponéis desde el principio sin estar un poco congelados del peso de las cucharillas se os pueden volcar, o los palitos se caerán.

Espero que os guste. Feliz verano a todos.

FOCACCIA


La focaccia viene a ser un pan más o menos plano típico de Italia.
 Nos ha gustado mucho porque va regado con aceite de oliva y las especias resaltan el sabor del pan. Todo muy mediterráneo.
 La receta de la masa es de wholekitchen, pero yo le he puesto los aderezos a mi gusto.
 Navegando por internet he visto focaccias de otros lugares de Italia donde la masa es más gruesa, del estilo de una masa de pizza. Si la preferís más gruesa podéis probar a hacer esta receta

Ingredientes:

500 gramos de harina de fuerza (harina para pan)
240 mililitros de agua
1 cucharadita de sal
12 gramos de levadura fresca de panadero

Para poner por encima:
Aceitunas cortadas por la mitad
Aceite de oliva
Sal gruesa

Preparación:

En un bol ponemos la harina, la sal y la levadura que habremos disuelto entre los dedos.
Añadimos poco a poco el agua templada hasta tener una masa elástica que no se pegue a las manos.
Es importante no añadir más harina, sino que a base de amasar, se irá despegando.
Dejar reposar la masa hasta que doble el volumen (al menos 1-2 horas)
Pasado este tiempo sacamos la masa, la desgasificamos golpeándola un poco y amasando de nuevo y la estiramos con un rodillo sobre una placa de horno o en un molde rectangular de 20x30
Dejamos reposar tapada 1 hora más o hasta que doble el volumen.
Una vez que haya pasado el tiempo metemos el dedo índice en la masa lo justo para marcar los agujeritos, espolvoreamos romero seco o le ponemos ramitas de romero, echamos un hilito de aceite, ponemos las mitades de aceituna y espolvoreamos la sal.
Horneamos en horno precalentado a 200ºC/392F durante 25 minutos hasta que veamos que se dora la superficie.

MASA PARA PIZZA (MASA GRUESA)

Hola de nuevo, seguimos con recetas fáciles para hacer en casa. En este caso masa para pizza muy esponjosa.
 Hoy en día venden masas para pizza precongeladas, pero la verdad es que podemos hacer en casa una buena tanda y congelarlas o hacer la masa en un momentito y comerlas recién horneadas.
 La verdad es que no recuerdo cuándo fue la última vez que comimos pizzas compradas en casa; ni de establecimientos de comida rápida ni de las que venden en los supermercados.
Todos prefieren que las haga yo y nos ponemos de acuerdo en el topping: verduras, atún y cebolla, barbacoa... las posibilidades son infinitas!

Ingredientes para una pizza grande, que ocupa toda la bandeja del horno o 2 pizzas medianas redondas:

300 gramos de harina de fuerza (harina para pan)
144 mililitros de agua
7 gramos de levadura fresca de panadero (o 3 gramos de levadura seca)
3 gramos de sal
1 cucharada de aceite de oliva

Preparación:

En un bol ponemos la sal y encima la harina y el aceite
Calentamos un poco el agua, que esté templada y diluímos en ella la levadura.
Echamos el agua con la levadura por encima de la harina y amasamos bien hasta tener una bola que no se pegue a las manos (no es cuestión de añadir harina, es cuestión de amasar y golpear la masa)
Dejamos reposar la masa hasta que doble el volumen al menos 1-2 horas.
Pasado este tiempo ponemos un papel de hornear encima de la bandeja del horno (o sin papel) y pincelamos con un poco de aceite toda la base.
Extendemos la masa con un rodillo sobre el papel de hornear y le ponemos encima los ingredientes que queramos (la base siempre suele ser salsa de tomate y queso para fundir)
Lo llevamos a horno precalentado a 200ºC/392F calor arriba y abajo durante 20 minutos y listo!

Nota: podéis rellenar el borde de queso: una vez estirada la masa sobre la bandeja del horno ponéis unas tiras de queso para fundir y dobláis la masa tapando el queso haciendo un pliegue. Apretad bien el pliegue con los pulgares para que no se despegue con el calor.

SORBETE DE FRESAS (TAMBIÉN VERSIÓN LIGHT)


He estado tentada de poner "falso sorbete" en el nombre de esta receta porque muchos considerarán que un sorbete lleva claras de huevo, y éste no.
 Para ser sincera me estoy riendo yo sola a la vez que escribo recordando una tarde en casa de nuestro amigo Antonio (del blog Vitat que está bó) que en paz descanse cuando Catalina (Cocina con catalina) nos refutaba -a propósito de un bizcocho de terciopelo marrón que había llevado- que lo de terciopelo marrón era inventado y que como un gazpacho de fresas, que se podía llamar así pero que de una manera "purista" pues un gazpacho es lo que es y lleva lo que lleva y cualquier variación no es exactamente un gazpacho y punto.
 Así que pensando en Catalina he estado a punto de llamarlo "falso sorbete", pero como lectora insaciable he acudido a la Real Academia de la Lengua y, cito textualmente: "Refresco de zumo de frutas con azúcar, o de agua, leche o yemas de huevo azucaradas y aromatizadas con esencias u otras sustancias agradables, al que se da cierto grado de congelación pastosa"
Pues eso, que como está congelado, lleva fruta, agua y azúcar es UN SORBETE.
Seguro que Antonio se está partiendo de la risa.. Un beso Antonio!

Ingredientes para 4-6 sorbetes grandes:

500 gramos (1 libra) de fresas congeladas (las lavamos, las secamos, les cortamos el rabito y las congelamos. Si no os gusta encontraros las semillas lo batís, lo coláis y lo ponéis en un molde de cubitos de hielo y congeláis.
125 mililitros de agua (1/2 taza)
100 gramos de azúcar ( ó 70 de miel, sirope o su equivalencia en edulcorante líquido)
1 cucharada de vodka, grand marnier, ron blanco (opcional)

Preparación:

Primero que todo, si usáis azúcar granulado en lugar de miel o sirope tenéis que poner el azúcar a calentar con el agua hasta que se haya disuelto y dejar que se enfríe. Reservamos.
En una batidora ponemos las fresas congeladas (o los cubitos del puré de fresas congelado), el agua con el sirope o el agua con el azúcar disuelto y el licor y damos unos golpes hasta obtener un puré más o menos congelado.
Cuidado de no batir demasiado sino dando golpecitos de batidora para no calentar la preparación demasiado. Si esto ocurre, volver a poner 15 minutos en el congelador y servir en copas.


sábado, 9 de mayo de 2015

TARTA DE ZANAHORIA CON COBERTURA DE MANTEQUILLA (CARROT CAKE & BUTTERCREAM)


Mi madre está jubilada. Jubilada y feliz gracias a Dios.
Y ahora que tiene tiempo y no tiene nietos (eso nos lo dice con mirada penetrante) está más ocupada que nunca: gimnasia, senderismo, coro parroquial, quedada con las amigas de toda la vida..
Hace algunos domingos los del coro de la parroquia de San Pedro se fueron a celebrar la fiesta del Rocío en el Rebolledo, y allá que se fueron de peregrinación a cantar, a comer y a pasárselo bien.
Y como todos llevaban algo.. nosotras pusimos nuestro granito de arena: una empanada de pisto con la receta de las empanadillas que podéis ver aquí y esta tarta de zanahoria.
Personalmente me gustan más las coberturas de queso y mantequilla porque no son tan dulces, pero como iban a estar de caminata e iban a dejar la comida sin refrigerar durante unas horas, decidí que mejor mantequilla y azúcar, sólo que las capas las hice más finas para que no resultase empalagoso.
Y parece que dio resultado porque mi madre vino encantada y pidiéndome la receta para algunas de sus compañeras;  y como lo prometido es deuda, aquí tienes Ana Piedad, espero que te guste la receta, y si tienes alguna duda, ya sabes, al whatsapp del coro parroquial!
La receta del bizcocho es de Catalina de "Cocina con catalina". Os pongo su receta aquí para que veáis la original, y su blog, que es estupendo.
La manera de hacerlo es muy parecida, pero yo separo las claras de las yemas, así me aseguro de montarlo bien. Para las no iniciadas os recomiendo hacerlo así porque cuando montamos yemas y claras juntas con el azúcar necesitamos más tiempo para conseguir que la preparación doble el volumen, y -seamos sinceras- las que iniciáis en esto a veces os quedáis cortas de tiempo.

Ingredientes (yo doblé las cantidades para conseguir 2 bizcochos que dividí en 4)

3 zanahorias medianas ralladas
100 gramos de nueces troceadas
120 gramos de azúcar moreno
1 sobre de levadura química
3 huevos XL
100 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
160 gramos de harina
1 cucharadita de canela en polvo
1/2 cucharadita de jengibre en polvo
1 cucharadita de bicarbonato
Una pizca de sal
1 cucharadita de extracto de vainilla

Para la cobertura de mantequilla:
250 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
200 gramos de azúcar glass, azúcar en polvo (icing sugar)
Unas gotas de extracto de vainilla

Preparación:

Precalentamos el horno a 180ºC/356F

En un bol batimos las yemas con el azúcar hasta que blanqueen y doblen el volumen. Añadimos la mantequilla poco a poco sin dejar de batir.
Echamos el jengibre, la vainilla y la canela.
Añadimos la harina con el bicarbonato y la levadura tamizados y mezclamos bien con una espátula para que no se baje la mezcla.
Montamos las claras a punto de nieve con la pizca de sal e incorporamos con movimientos envolventes.
Terminamos agregando las nueces y las zanahorias ralladas. Mezclamos y ponemos en un molde de tarta en el horno durante 35-40 minutos.
Enfriar completamente antes de cortar los bizcochos en dos.
Nota: Cada uno conoce su horno. El mío tiene la particularidad de quemar todo bizcocho que suba de 170ºC así que yo lo puse durante 40 minutos a 170ºC calor abajo y los últimos 10 minutos arriba y abajo.
Si se os suele quemar por abajo, probad a poner el horno a 170ºC

Para la cobertura:
En un bol ponemos la vainilla y la mantequilla en dados, batimos un poco y añadimos el azúcar en polvo hasta obtener una crema. Dejamos enfriar en la nevera unos 10 minutos.
Repartimos por las capas del bizcocho y terminamos cubriendo la tarta.
Dejamos refrigerar al menos 2 horas.
Las letras las hice con crema de mantequilla que tení del color de las zanahorias y lo puse en una manga pastelera con una boquilla fina.

Para hacer las zanahorias:
Fondant (yo usé uno blanco y lo teñí de naranja y verde)
Cogemos una bola de fondant naranja y le damos forma de rulo dejando una punta más fina que la otra.
Por la parte más gruesa hacemos un agujerito.
Cogemos una bolita más pequeña de fondant verde, la aplastamos un poco y le hacemos unos cortes por un lado. Por el otro lado pintamos con un poco de agua y lo metemos en el agujerito del rulo.
Con una esteca hacemos unos cortes en la zanahoria para darle más realismo.

STROGONOFF DE POLLO


Me encanta cocinar, me relaja.. y me gusta tanto cocinar como bucear por internet o libros en busca de nuevas recetas.
Los que me conocen saben que leer es mi pasión. Devoro libros más rápido de lo que me comería una tarta de chocolate. Creo que hasta los prefiero por encima de las tartas (si son buenos)
Esta receta la encontré en un libro de recetas que me regaló la prima de mi madre. La receta original era con trozos de ternera, pero en el momento en que quise hacerla no tenía, así que recurrí al pollo.
Que me perdonen los puritanos si la receta no es exactamente como sería un strogonoff, pero en mi defensa diré que la he copiado fielmente - a excepción de la tapa de vacuno- del libro "La cocina paso a paso 2" Editorial Sarpe

Ingredientes para 6 personas:

700 gramos de pollo cortado en dados
1 cucharadita de pimienta negra
2 cebollas medianas
175 gramos de champiñones pequeños
50 gramos de mantequilla sin sal
1 cucharada de harina
1 cucharada de tomate frito
1 cucharadita de mostaza (opcional)
250 mililitros de caldo de pollo/carne
Sal
150 mililitros de nata agria

Preparación:

Salpimentamos el pollo.
Pelamos las cebollas y las cortamos muy finas. Limpiamos los champiñones y los cortamos finamente.
Calentamos la mantequilla en una sartén ancha a fuego bajo y freímos la cebolla; echamos el pollo, subimos el fuego y la freímos hasta que se haga por todos lados.
Echamos la harina, revolvemos un minuto y agregamos el tomate frito y la mostaza. Damos unas vueltas y añadimos el caldo. Rectificamos de sal
Cuando rompa el hervor tapamos la sartén, bajamos el fuego y guisamos lentamente 20 minutos.
Faltando 5 minutos echamos los champiñones.
Cuando esté listo apartamos, añadimos la nata por encima y dejamos unos minutos.
Servimos con arroz o pasta.

PAN MILAGRO (EN PIREX Y SIN PRECALENTAR EL HORNO)


Os gusta el pan??? Pues aquí tenéis uno súper sencillo!!!! 
 Se amasa una vez, no se deja levar y va al horno metido en un recipiente con tapa apto para horno.
 Nos ha encantado, la costra crujiente y una miga muy suave, aunque no ha durado nada, ya que lo hemos repartido entre algunas vecinas para que lo probasen.
 Y es que es muy cómodo de hacer, perfecto para principiantes.
 Si lo hacéis con harina de pan sin gluten o alguna harina sin gluten como la de garbanzos debe quedar muy bien también.
 Sólo he cometido un fallo: no pinté bien con aceite el molde donde puse el pan y se pegó en el fondo. A la hora de sacarlo me ha costado un poco porque hay que sacarlo del molde en caliente para que no sude dentro.

Ingredientes:

310 gramos de harina de fuerza
175 mililitros de agua templada
20 mililitros de aceite de oliva
15 gramos de levadura fresca de panadero
8 gramos de sal

Preparación:

Ponemos la harina en un bol y desmigamos la levadura por encima.
Añadimos el agua templada y el aceite y mezclamos. Cuando esté bien amasado añadimos la sal y seguimos amasando hasta conseguir una masa lisa y elástica. Formamos una bola.
Pintamos la bola con aceite.
Pintamos bien con aceite por todos lados la fuente apta para horno en la que vayamos a meter la masa; tiene que tener tapa.
Ponemos la masa y le hacemos unos cortes con un cuchillo, que sean un poco profundos (yo los hice en forma de cuadrado)
Ponemos la tapa encima y llevamos al horno FRIO (NO tiene que estar precalentado) durante 40 minutos a 220ºC/428F
Pasado este tiempo lo sacamos y desmoldamos con cuidado. Dejamos enfriar completamente para que la miga se asiente.... y a disfrutar!!!!

GALLETAS ESPIRAL CON CHOCOLATE Y VAINILLA (SIN HUEVO)


Hoy os presento estas galletas en espiral para el café o el té.
 Son muy sencillas. La base es la receta de galletas búho, pero en lugar de añadirle cardamomo, las hice con vainilla y cacao puro en polvo.
 Son una delicia y salen muchísimas. Podéis hacer la masa, enrollarla y precortarla, meterla en el congelador e ir sacando en el momento que queráis galletas recién horneadas. Perfectas!


Ingredientes:


390 gramos de harina (3 tazas y 1/2)340 gramos de mantequilla sin sal a temperatura ambiente. Mantequilla y no margarina, porque necesitamos que se endurezca. (1 taza y 1/2170 gramos de azúcar en polvo, azúcar glass (1 taza y 1/2)2 cucharadas de harina de maíz (Maizena)2 cucharadas de cacao puro en polvo sin azúcar
1 cucharadita de sal2 cucharaditas de extracto de vainilla


Preparación:

En un bol ponemos la mantequilla a temperatura ambiente cortada en trozos, el extracto de vainilla y la sal y batimos un poco. Echamos el azúcar. Batimos con unas varillas con cuidado de que el azúcar no salga disparado por todos lados hasta que esté todo bien incorporado.
En otro bol pasamos por un colador la harina de trigo, la maizena y mezclamos.
En el bol de la mantequilla vamos incorporando poco a poco las harinas y vamos amasando hasta que esté todo integrado. Tened cuidado de no amasar demasiado para que la mantequilla no se derrita.
Hacemos una bola, la dividimos en dos partes iguales y a una de ellas le echamos el cacao en polvo. Amasamos hasta tener una masa de color chocolate uniforme.
 Las envolvemos por separado en papel film transparente y las dejamos en la nevera 1 hora que se endurezcan un poco.
Pasado este tiempo sacamos las masas:
Primero estiramos la masa blanca con un rodillo entre dos papeles de hornear hasta que tenga medio centímetro de grosor. 
Después estiramos la masa con chocolate de la misma manera y la ponemos encima de la masa blanca.
 No os preocupéis si una queda más larga o ancha que la otra.
Una vez que tengamos una masa encima de la otra las enrollamos juntas como en la foto de abajo.
Hacemos un rollo y lo envolvemos en papel film. Llevamos a la nevera una hora y luego cortamos con un cuchillo rodajas de 1 centímetro de grosor.

Llevamos a horno precalentado a 180ºC/356F durante 20 minutos o hasta que veamos que se empiezan a dorar por los bordes. Sacamos a una rejilla y dejamos enfriar completamente.

Nota: os recomiendo que después de cada paso metáis las masas en la nevera unos 15-20 minutos para que no se os rompan y las podáis trabajar con facilidad. Yo las iba metiendo después de estirar una, luego la otra, luego las sacaba y las enrollaba.. y así.

PENCAS DE ACELGA EN SALSA DE ALMENDRAS

El miércoles vinieron a comer a casa unas amigas de mi madre: Belmary y Tinín, y cómo no.. cuando es día "de fiesta" cocina la menda. 
 Pero, aunque siempre trato de tener bastantes cosas adelantadas en la cocina, termino por perderme parte de las conversaciones y la juerga porque estoy vigilando la paella o salteando algo.
Así que esta vez metí un pollo al horno, puse unas patatas y unos calabacines a la parrilla y preparé unas pencas de acelga como entrante.
Tengo que decir que les encantaron y no sobró nada; y es que esta receta es estupenda. Las pencas son los tallos blancos de las acelgas, que mucha gente tira porque no sabe qué hacer con ellos. Una manera es rebozados en harina y huevo, y si le ponéis esta salsita ya coronáis el plato.

Ingredientes:

6 tallos de acelga (la parte blanca)
8 cucharadas de harina 
2 huevos
Sal

Para la salsa de almendras:
40 gramos de almendras crudas
1 huevo duro
3 cucharadas de aceite de oliva
1 diente de ajo
1/2 cebolla no muy grande
Una pizca de sal
Una pizca de pimienta negra
Una cucharadita de pimentón dulce
250 mililitros de agua (un vaso)
Perejil

Preparación:
Lavar los tallos de las acelgas y quitar las hebras: las cogemos de los extremos y cortamos con un cuchillito. Saldrán unas hebras de las que tiraremos hacia abajo.
Las ponemos en abundante agua a cocer con sal hasta que al pincharlas estén hechas pero no blandas. Las sacamos, las escurrimos y las secamos bien.
Pasamos las pencas por harina y luego por huevo y las ponemos en una sartén con bastante aceite para freírlas. Retirarlas cuando estén doradas. Sacamos y dejamos sobre un papel absorbente. 
Reservamos en una fuente como la de la foto.
Hacemos la salsa:
Picamos las almendras con la sal en un mortero (yo usé la picadora) y mezclamos con la yema del huevo duro. 
En una sartén ponemos las 3 cucharadas de aceite y echamos el ajo que se dore. Sacamos el ajo y lo añadimos a las almendras y la yema y machacamos bien hasta tener una pasta.
En el aceite ponemos la cebolla muy picadita y cuando esté transparente añadimos el pimentón, damos unas vueltas y rápidamente incorporamos el agua.
Cuando rompa a hervir añadimos el majado que teníamos en el mortero y dejamos que espese un poco.
Ponemos la salsa sobre las pencas y decoramos con perejil (opcional)
Nota: si espesa mucho añadís agua.